Etiqueta agregada: ‘zapatos

22
Ago
09

I like that sound, too

07
Feb
09

Los tacones

Yo les digo tacos, así tal cual, pero recordé que también están los que se comen y los que tienen que soportar los autistas cuando hay congestión vehicular, así que me referiré a los zapatos esos como tacones, a lo siútico.

nicholaskirkwoodydexter

Cuando era chica (más chica) yo para lo único que quería ser grande era para poder usar tacones. Cada vez que salía con mi mami me quedaba mirando a esas señoras con traje de oficina que lucían sus tacones, y pensaba que eran shuper cool y que algún día sería como ellas.  Es que me fascinaba el sonido que hacía el tacón al pisar el suelo, como que denotaba presencia.

CN00007141

Me tenía que conformar con disfrazarme a veces de señora grande y ponerme algunos  tacones de mi mami (que me quedaban nadando) y caminar por la casa sin que ella se diera cuenta, claro. Nunca me compraron esos tacones de plástico y súper colorinches de niñita, que venían con una cartera. A mí me daba lo mismo la cartera eso sí, yo quería los zapatos, y salir con ellos, y que sonaran en la calle y que las demás niñitas se dieran vuelta a mirarme. Pero nunca pasó.

42-15205747

Y como cambia, todo cambia, ahora que ya podría tener edad para usar ese tipo de zapatos, nica nica me los pondría. No es que los encuentre feos, algunos me parecen bastante bonitos e incluso aún encuentro shuper cool a esas señoras que les suenan sus tacones, pero es porque saben usarlos. Las dos veces que yo tuve que usar fueron terribles, hasta me caí (y eso que eran de los bajitos), y bueno, sí sonaron y sí me miraron, pero no fue nada de agradable que te vieran toda desarmada y agarrándote de cualquier cosa con tal de no caerte de nuevo.

24
Dic
08

Los números lo controlan todo

El Lunes 22 entregaban los resultados de la PSU (prueba de selección universitaria) y como toda chiquilla que rindió ésta cosa a principios de mes, estaba nerviosa (ansiosa) de saber cómo me había ido.

Ya a las 23.30 hrs del Domingo me sentía como cuando era más pequeña y con mis primos y uno que otro adulto, íbamos a recorrer las calles en busca del viejito pascuero a pocos minutos de ser 25 de Diciembre (eso lo haré hoy también, pero no sentiré lo mismo). Y llegó la 0.01 y no se me abría la página. Terminé viendo mis puntajes como a los 20 minutos después… y, aunque no me fue para nada mal, en un principio no estaba tan contenta. Con 706.7 ponderado para lo que quería (sobre 69.7 puntos en relación al último matriculado del 08′) postulé en ese mismo momento, total, ya lo tenía decidido. Pero aún así, con esas maravillosas cifras, no me alcanzaba para la beca interna que me cubriría todo. O sea, no terminaría estudiando totalmente gratis.

Y viendo todas las posibilidades de financiamiento de mis futuros estudios, me queda sólo esperar que me otorguen becas del estado que no cubren el 100%, pero lo restante sí lo podría cubrir otra beca interna de la Universidad. El requisito es estar entre el 20% de los puntajes más altos que ingresen a la carrera. Espero que ingresen puros bajo 700 y estoy da’.

Y eso. He estado ocupada viendo zapatos en cual zapatería se me cruzaba por delante, por los lados y por detrás. Me costó encontrar porque quería sin tacos, medios cerrados, en rojo (luego negro) y número 35 (yo juraba que era 36, pero no, al menos para los zapatos soy 35 y hasta 34 a veces). Lo bueno es que ya compré unos lindos, baratos y que me quedan relativamente bien, además el vendedor era re-lindo, sonreía, era amable, un amorsh. Lástima que no volveré a comprar zapatos.