Etiqueta agregada: ‘las manitos

16
Nov
08

El chico del metro

Hace más de un mes, mientras hacía combinación a línea 4, dirección Tobalaba, coincidí en varios pasos con un joven. Cualquiera hubiese pensado que íbamos juntos. Lo más gracioso fue que se puso a la misma altura que me pongo siempre para abordar el tren. Sentí que me observaba, entonces lo miré, y nos miramos como por 3 segundos, después corrí la vista. No nos sonreímos, no era una mirada seria tampoco. Llegó el tren. Me coloqué a un lado de la puerta (para dejar bajar antes de subir) y quedamos poco separados. Entramos, y, como no había espacio para agarrarse del fierro trípode, me agarré de uno que está al lado de la puerta y un asiento. Sabía que él estaba atrás mío, no lo veía. Colocó su mano en el mismo fierro que yo tenía la mía, pero a una distancia de 15 centímetros más o menos. Cuando el tren comienza a avanzar lentamente siento que su mano baja, o la mía sube, todavía no sé, la cosa es que ambas se rozan. Fue bien placentero (yo que no he tenido nunca ningún tipo de acercamiento con el sexo opuesto, sentí como si hubiese dado mi primer beso, pero no con labios, si no con manos), pero solo duró una estación. Mientras sentía esa agradable sensación me hubiese encantado tener las agallas para darme vuelta, decirle hola, o sonreírle, o sólo mirarlo, pero no pude, sentí que mi cara se volvía roja, así que sólo agaché la cabeza. En un momento pensé que podría bajarse en Vicuña Mackenna, pero después me convencí de que no. Me arrepiento de no haber seguido, aunque después no supiese que hacer. Cuando se abrieron las puertas dejé bajar a la gente que estaba delante de mí y desprendí muy lentamente mi mano, sin dejar de rozar la suya, del fierro, como diciendo: fue un placer. Ojalá se haya entendido.

Cada vez que hago combinación a Línea 4 dirección Tobalaba busco a ese tipo, no recuerdo muy bien su cara, sí su mochila y su abrigo (pero en esta época dudo que ande con abrigo), aunque si lo veo lo reconozco, su aspecto era agradable.

03
Jun
08

Bohemian Rhapsody a manoplas

Él, definitivamente, es una de esas personas a las cuales admiro. Un ocioso talentoso.