Sé que hay o hubieron muchos que odian u odiaron a su curso (o parte de él), que esa sensación agradable de “hermandad”, “unión”, “compañerismo” nunca la sintieron. Que la mayoría (siempre hay algunos que salvan) eran puros idiotas y seres asesinables. Y que no pueden entender eso de que la etapa escolar es la mejor.
A mí, el odio se me estaba esfumando, y estaba germinando (en realidad ya estaba crecidita) la indiferencia. Pero hay situaciones puntuales en que es inevitable sentir rabia, hasta impotencia (en este mismo momento me gustaría hackear los computadores de todo mi “grupo” de “trabajo”, aunque no tendría idea de cómo hacerlo, y borrarles toda la música, juegos, películas, series que tengan. Y también meterme a sus casas y romperles sus consolas y playstation y wii y cualquier porquería ñoña importante que tengan. Y por si no fuera poco, destruir todas las guías del preu y regalar los libros a los estudiante más pobres), porque a pesar de que ellos, los compañeros y compañeras no te importen en lo más mínimo, ellos te afectan, académica y emocionalmente. Es por la situación que me aqueja que no empezaré por “Los populares de siempre que molestan a cualquiera que se les pase por delante y que por una extraña razón siempre resultan ser faltos de cerebrito”.
Si hay algo que me molesta más que la irresponsabilidad tendría que ser la injusticia, el olor a cigarro, el olor a vagabundo, los colocolinos o los niños mañosos. Pero me desagradan de sobremanera los trabajos en grupo, al menos en mi curso (en electivo no, porque estoy con la Verín). Yo creía que los trabajos en grupo eran para aprender a trabajar responsablemente, para repartirse las funciones y hacer algo mucho más pro que lo que haría sólo una persona. Sería como una fusión de todas las habilidades y conocimientos que los integrantes del grupo tienen y que dan de resultado algo maravilloso. Pero no pensaba que eso distaba tanto de lo que mis compañeros entienden por trabajo grupal, que me imagino que es algo como una oportunidad para desligarse del esfuerzo dejando a unos pocos compañeros preocupándose, aportando sólo lo que les piden, pero en ningún caso interviniendo por iniciativa propia (no sé si por timidez, inseguridad o flojera). Siempre he tenido mala suerte en los trabajos en grupo, es decir, obtengo buenas notas de todas maneras, pero generalmente soy la que más trabajo hace, y la que más se compromete con el trabajo en cuestión, lo que obviamente no me parece justo si todos obtenemos la misma nota al final.
Y bueno, quizás no es para tanto, y es bastante común, pero seguramente con lo de ahora, también estarían un poco molestos. Resulta que a principios de mes nos dieron de proyecto en Lenguaje hacer un cortometraje para algún capítulo de Rayuela, y bueno, yo que usualmente estaría súper entusiasmada con la idea, sabía que no debería estarlo, por todo lo que acontece hacer un trabajo en grupo con un grupo de mi curso. Como era la directora (me ofrecí para poner algo de orden y mantener alguna organización), sugerí que nos juntásemos lo antes posible, y que tuviésemos leído el libro, o al menos el resúmen, para la semana siguiente. Por distintos motivos, como que alguien no podía juntarse tal día, recién hace un poco más de una semana que definimos qué capítulo hacer, pero para ellos ya era suficiente y lo de ver el guión, quién hacía qué personaje, la escenografía, la vestimenta y todos esos detalles se podía ver otro día. Yo accedí, esperando que todos hiciéramos lo que nos correspondía y a su debido tiempo, y obviamente, que todos estuviésemos conectados con el trabajo. Nos juntaríamos el Sábado a grabar, pero debido a que varios tenían otros planes (obviamente agendados después de la organización inicial) y que optaron por hoy, Domingo, no reclamé. Así que ayer, como no había una hora ni lugar definido para grabar, mandé un mail en la mañana con los puntos más importantes a considerar y pidiendo sugerencias y que respondiesen el mail. En el transcurso de a tarde no había ningún mail respondiendo ni mostrando interés por el trabajo. A eso de las 10 de la noche mando un segundo mail, bastante urgida por no tener noticias de nadie y porque veo que hay cero interés en seguir (o empezar) con el trabajo. Hoy me levanto temprano, esperando tener conocimiento de algo (ya que anteriormente en un mail había sugerido juntarnos temprano, como a las 10.00 – 10.30 am) y como a las 11.00 hrs se conecta un compañero que es del grupo, con el cual habíamos acordado que él llamaría a los demás para avisarles, y me comunica que todos están en la casa, que se encuentra fuera de Santiago, de otro compañero de curso y que llegaran después de almuerzo. Con eso, mandé a la mierda el trabajo, y dejó de importarme la nota. Si aparecen ellos, bien, y si no, bueno, una nota 1 uno no me afecta tanto el NEM.
Esa ha sido una de las razones de, mejor que el porqué destesto a mi curso, el porqué es tan grato esto de salir del colegio (y ésa debe ser la principal razón por la que no estoy tan enrabiada ahora).
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