Etiqueta agregada: ‘colegio

20
Nov
08

It’s the end of the world as we know it… and I feel FINE!

No es la entrada sobre el concierto de R.E.M. en Santiago, eso fue hace casi un mes y nada que versh venir a hacerla ahora. Sólo diré que Michael Stipe es un buen cabro y que está como quiere o cómo la mayoría (o minoría dependiendo por donde se le mire) quiere que esté. Es cosa de verlo, se puede apreciar muy bien en esta foto sacada desde Tribuna Alta:

REM 3 de Noviembre SUE

Bueno, el título se debe al término de mi etapa escolar. Ya no soy más pingüina, y no es que lo encuentre demasiado importante, en realidad es eso lo relevante de todo esto, que no me produce nada más que satisfacción dejar a mis compañeros y al colegio. A estas alturas, bueno al principio de estas alturas (hoy fue el último día de “clases”, mañana los veré por protocolo) todos se aman, no quieren irse, son todos buenos y se emocionan. Realmente estoy por convencerme de que soy una amargada, porque no soy partícipe de esas cosas de Cuartos Medios, de esas cosas shuper locas que hacen todos, y también porque no me he conmovido con nada, a excepción de “algo” que me dió cuando una profe se emocionó y lloró.

Había estado la mayoría de los años esperando irme del colegio. Fue tanto tiempo, de trabajos, pruebas y tareas, muchas inútiles, y de ver a los mismos tipos de siempre, los zopencos, los simpáticos, los agradables y desagradables… ¡Cansa! Es terrible, verdaderamente lo mejor de toda esta etapa fue haberla terminado. No entiendo cómo mis compañeros no quieren irse (bueno, nunca los entendí muy bien), cómo todavía les quedan ganas de seguir “compartiendo” con los demás, fueron ¡12 años! Si en esa buena cantidad de tiempo no supieron hacer bien las cosas, que les pese, por mermes.

Y eso, I feel fine, porque ya pasó, porque me agradan los cambios y saqué algo muy muy bueno, mis mejores amigas (además de mis buenas notas).

26
Oct
08

De porqué detesto a mi curso (parte 1)

Sé que hay o hubieron muchos que odian u odiaron a su curso (o parte de él), que esa sensación agradable de “hermandad”, “unión”, “compañerismo” nunca la sintieron. Que la mayoría (siempre hay algunos que salvan) eran puros idiotas y seres asesinables. Y que no pueden entender eso de que la etapa escolar es la mejor.

A mí, el odio se me estaba esfumando, y estaba germinando (en realidad ya estaba crecidita) la indiferencia. Pero hay situaciones puntuales en que es inevitable sentir rabia, hasta impotencia (en este mismo momento me gustaría hackear los computadores de todo mi “grupo” de “trabajo”, aunque no tendría idea de cómo hacerlo, y borrarles toda la música, juegos, películas, series que tengan. Y también meterme a sus casas y romperles sus consolas y playstation y wii y cualquier porquería ñoña importante que tengan. Y por si no fuera poco, destruir todas las guías del preu y regalar los libros a los estudiante más pobres), porque a pesar de que ellos, los compañeros y compañeras no te importen en lo más mínimo, ellos te afectan, académica y emocionalmente. Es por la situación que me aqueja que no empezaré por “Los populares de siempre que molestan a cualquiera que se les pase por delante y que por una extraña razón siempre resultan ser faltos de cerebrito”.

Si hay algo que me molesta más que la irresponsabilidad tendría que ser la injusticia, el olor a cigarro, el olor a vagabundo, los colocolinos o los niños mañosos. Pero me desagradan de sobremanera los trabajos en grupo, al menos en mi curso (en electivo no, porque estoy con la Verín). Yo creía que los trabajos en grupo eran para aprender a trabajar responsablemente, para repartirse las funciones y hacer algo mucho más pro que lo que haría sólo una persona. Sería como una fusión de todas las habilidades y conocimientos que los integrantes del grupo tienen y que dan de resultado algo maravilloso. Pero no pensaba que eso distaba tanto de lo que mis compañeros entienden por trabajo grupal, que me imagino que es algo como una oportunidad para desligarse del esfuerzo dejando a unos pocos compañeros preocupándose, aportando sólo lo que les piden, pero en ningún caso interviniendo por iniciativa propia (no sé si por timidez, inseguridad o flojera). Siempre he tenido mala suerte en los trabajos en grupo, es decir, obtengo buenas notas de todas maneras, pero generalmente soy la que más trabajo hace, y la que más se compromete con el trabajo en cuestión, lo que obviamente no me parece justo si todos obtenemos la misma nota al final.

Y bueno, quizás no es para tanto, y es bastante común, pero seguramente con lo de ahora, también estarían un poco molestos. Resulta que a principios de mes nos dieron de proyecto en Lenguaje hacer un cortometraje para algún capítulo de Rayuela, y bueno, yo que usualmente estaría súper entusiasmada con la idea, sabía que no debería estarlo, por todo lo que acontece hacer un trabajo en grupo con un grupo de mi curso. Como era la directora (me ofrecí para poner algo de orden y mantener alguna organización), sugerí que nos juntásemos lo antes posible, y que tuviésemos leído el libro, o al menos el resúmen, para la semana siguiente. Por distintos motivos, como que alguien no podía juntarse tal día, recién hace un poco más de una semana que definimos qué capítulo hacer, pero para ellos ya era suficiente y lo de ver el guión, quién hacía qué personaje, la escenografía, la vestimenta y todos esos detalles se podía ver otro día. Yo accedí, esperando que todos hiciéramos lo que nos correspondía y a su debido tiempo, y obviamente, que todos estuviésemos conectados con el trabajo. Nos juntaríamos el Sábado a grabar, pero debido a que varios tenían otros planes (obviamente agendados después de la organización inicial) y que optaron por hoy, Domingo, no reclamé. Así que ayer, como no había una hora ni lugar definido para grabar, mandé un mail en la mañana con los puntos más importantes a considerar y pidiendo sugerencias y que respondiesen el mail. En el transcurso de a tarde no había ningún mail respondiendo ni mostrando interés por el trabajo. A eso de las 10 de la noche mando un segundo mail, bastante urgida por no tener noticias de nadie y porque veo que hay cero interés en seguir (o empezar) con el trabajo. Hoy me levanto temprano, esperando tener conocimiento de algo (ya que anteriormente en un mail había sugerido juntarnos temprano, como a las 10.00 – 10.30 am) y como a las 11.00 hrs se conecta un compañero que es del grupo, con el cual habíamos acordado que él llamaría a los demás para avisarles, y me comunica que todos están en la casa, que se encuentra fuera de Santiago, de otro compañero de curso y que llegaran después de almuerzo. Con eso, mandé a la mierda el trabajo, y dejó de importarme la nota. Si aparecen ellos, bien, y si no, bueno, una nota 1 uno no me afecta tanto el NEM.

Esa ha sido una de las razones de, mejor que el porqué destesto a mi curso, el porqué es tan grato esto de salir del colegio (y ésa debe ser la principal razón por la que no estoy tan enrabiada ahora).

08
Jun
08

Guardias que hacen dudar de tu identidad

El título lo dice todo, lo que escribiré es sobre guardias que hacen dudar de tu (mi) identidad. Para introducir el tema tengo que contextualizar, así que me trasladaré al lugar y hora de los hechos:

Iba yo caminando con cuatro chiquillos más hacia el colegio San Viator, para cumplir con mi labor del turno de los baños, de 2.00 a 3.00 am. Ocurre que yo anteriormente (9.00 a 10.00 pm) ya había estado en ese lugar haciendo mi turno de guardarropa (en realidad no hice nada, pero tenía que estar presente, como en varios trabajos) y luego me retiraría, porque… qué iba a estar haciendo una muchacha como yo en un lugar como ese 4 horas? Así que me fui y vimos película en casa de Jano. A la hora correspondiente (faltando para las 2.00 am) nos pusimos en marcha para ir a la fiesta del colegio, ellos muy amables que me fueron a dejar. Resulta que a esas horas ya no dejaban entrar, así que las 2 entradas que muy amablemente compró Gabriel, no sirvieron para que mi hermana y uno de los demás chiquillos pudiesen entrar. Bueno, la cosa es que yo debía estar adentro cumpliendo mi turno, y supuestamente yo podría entrar a cualquier hora, ya que soy de 4to medio que son los que organizan estas tonteras. Yo, me paro frente a esos gigantosos guardias y digo las palabras mágicas: Hola, soy de 4to Medio. Y lo que me viene por respuesta es un imbécil y rotundante: No. ¿ Cómo que no? me pregunto yo. Sí, lo soy, les respondo. Tengo que hacer mi turno. Y el tipo que da miedo por donde se le mire y no transmite para nada seguridad, ya que su gran masa corporal, su cara de flaite y su vocabulario es capaz de matar a un gatito con tan sólo mirarlo, me dice que no puedo entrar. Y me cierra la reja en mis narices (sí, tengo más de una). Yo, insistiéndoles, pero era cómo tratar de hacer entender a un australopitecus. Después trata de darme una solución, y me dice: llama a uno de tus compañeros para que te reconozca. Pfff, me sentí una pobre perdida. Yo, tratando de llamar a unos compañeros que se encontraban a mi vista, pero yo no a la vista de ellos, no me sirvió de nada. En realidad, ni siquiera necesitaban a un compañero mío, si no que al presidente de curso. Lo fueron a llamar, y estos meros guardias de supermercado que se creen el hoyo del queque porque son autoridad en una fiesta pokemona, donde es el único lugar donde pueden ejercer la fuerza ya que ni en su hogar ni en la vida los toman en cuenta, tampoco creían que el presidente de curso, era el presidente de curso. Estos tipos, que incrédulos, quizás los han engañado muchas veces en su pobre vida que ahora desconfían hasta de que si llevan o no calzoncillos.

Finalmente, pude entrar, porque apareció el presidente de curso del otro 4to, y quizás mi insistencia y la insistencia ya de 3 compañeros conmovieron al guardia, porque no creo que haya entrado en razón. Pero todavía quedaba otro obstáculo más: el ser toqueteada por la guardia machota. No entiendo cómo pueden desconfiar de mi. Yo no me visto pokemona, no hablo mal, y mi cara no representa un: wujú bacan vengo a un carrete. Si no, todo lo contrario: estoy obligada a venir, si no vengo no tengo mi plata para fin de año (y hay que poner cara de asquito).

Lo único rescatable fue el haberme encontrado una moneda de $500 en el gimnasio. Pero, ahora estoy entrando en serios problemas de identidad. Quizás el guardia tenía razón, y era como uno de esos actores buenitos de Truman Show que le querían contar toda la papa a Truman. Quizás yo no soy de 4to, quizás yo no me llamo Pamela, y me han mantenido engañada todos estos años!!!

01
Jun
08

El ataque de los miltrecientostrece peluches

He vendido dos malditas entradas para la fiesta del colegio por lástima (gracias Gabriel), lo cual, está bien, tengo que venderlas de cualquier manera. Tengo que hacer desaparecer 10 papeles, ahora, y hacer aparecer $15000. No sé como lo haré, yo creo que terminaré pidiendole el dinero a mis padres, como todo el mundo non popularsh que no ha podido vender sus entradas.

No me extraña no vender las entradas, ni siquiera me aflige, o sea, es una lata perder $15000, pero… de que otra manera si la fiesta será asquerosa? De partida, el flyer es una cosa que ni yo hubiese sido capaz de hacer, que diseño más horrible. Habrán 5 djs (o quizás algunos serán los guardias, no lo sé) con cara de flaites y todos pondrán reggeatón. O sea, bueno, igual se entiende, si ponen reggeatón, necesitan a más de un cerebro para hacer tan difícil labor. Habrá un tipo con cara de pendejo que al parecer es un ícono del mundo pokemón. Que charcha, y el curso gasta harto dinero (no sé cuanto, no me manejo en este mundo tan intelectual de las productoras de fiestas) en estas weas. No sé pa que. Para seguir la tradición? Pucha que faltos de creatividad. Porque con estas tonteras no se gana mucho más de lo que se gasta en dinero, tiempo y energía. Incluso, creo que con estas cosas la gente se vuelve más tonta.   Además que clase de persona piensa que habiendo láser, humo, fuego, lluvia fluor, extra espuma y 1.313 peluches podrá haber “Full seguridad”? Miltrecientostrece peluches es una cifra abismante, serán más peluches que personas eso está claro. Y yo tengo que ir, y me está dando miedo, miedo por los flaites y por los peluches pokemones.