Archivado en: de mente | Etiquetas: boni, cine, cine chileno, comida, gente, película, salida, santiago
Ya que pretendo dedicarme a esta industria audiovisual más bien cinematográfica, deberia haber empezado hace rato ya a reflexionar el cine que veo. Yo usualmente me como las películas si les encuentro buen olor y buen sabor, pero rara vez las saboreo con tanta degustación (si es así puedo repetirme el plato) para preocuparme de los ingredientes que se usaron en su elaboración o para incluso enterarme quien fue el chef. Muchos dirían: bu, ésta niñita no cacha nada de cine para querer estudiar dirección audiovisual, y yo les digo: sip, tienen mucha razón, no sé nada, pero quiero saber mucho.
Así que me decidí (como esas decisiones shuper locas que toman algunos) a tener mi propia columna de cine en este wp, dónde puede que ponga muchos spoilers y nada de opinión personal, o severlá, o dónde quizá sólo ponga un trailer porque me da latita poner algo más. Ah, y no esperen mucho de la reseña porque no será la gran cosa.
*Se me ocurrió cene cine por la analogía con la comida :B y porque me tinca que la gente suele ver películas en la tarde-noche o noche si está en su casa (si es en el cine da igual, siempre está oscuro), y al menos yo no suelo verlas en la mañana o en la tarde-sol.
La película que inaugura esta porquería es una chilena, y es sólo una mera coincidencia, no fue planificado.

Fui con mi hermana el sábado a ver La Buena Vida y no sé si fue porque hace tiempo que no salía con ella que me gustó caleta. Yo cachaba que le había ido requetebien en hartos festivales internacionales (o quizá fue uno sólo, pero le fue de pelos) y que era de Andrés Wood, el de Machuca (que también recibió hartos halagos y que yo nunca he visto entera), pero ni idea de la trama, sólo sabía que eran varias historias que de alguna manera se entrelazaban a lo 21 Gramos o Babel.
Son cuatro historias que incluso podrían ser más y que ocurren en Santiago, y la gracia es que son historias reales, o sea si no te pasan a tí le pueden pasar a tu vecino, o al vecino de tu vecino, que seguiría siendo tu vecino igual. Una es de una mina (la Aline Kupenjaim) que hace charlas a las pecincoteuno para que no se contagien de enfermedades en su trabajo, y de su hija y su ex-esposo (el mentira Martínez), que son como la familia de la incomunicación (bueh, como todas no más poh); otra es de un cabro músico que es re-seco y que estuvo en el conservatorio de Berlín y que lo único que quiere es entrar a la filarmónica; la otra es de un peluquero que quiere pedir un crédito para comprarse un auto y que tiene onda onda con la cabra del banco; y otra súper penosa que es de una prosti terrible de enferma que tiene un hijo que llora y viven en una pieza que tiene vista a pleno santiago centro.

Me gustó harto porque es de esas películas de temas sociales pero en su medida justa, no llega a ser latera ni te muestran los típicos y manoseados personajes estereotipados, son variados y “normalitos” y te muestran lugares que el común de la gente conoce (yo=common people) como las calles del centro y Av. Grecia. Además muestran el Transantiago como estaba al principio, así todo mal, la gente saliendose por las ventanas y la cuestión (bueh, ahora a veces también está así) y uno se siente identificado ahí si es que no le achuntó a ninguno de los personajes (y el vecino tampoco). También la música es súper lindi y agradable, y como está la historia del tipo músico, hay muchos más tipos músicos y dan ganas de ir a esos conciertos del Teatro Municipal (nunca he ido pero yo cacho que voy). Ah, y no se muestran escenas de serso (pocas películas chilenas que se atreven a hacerlo), lo que es bueno porque cuando pasa eso uno como que se queda mirando pero después corre la mirada esperando a que pase luego. Y finalmente tiene un buen final, es muy re-importante eso porque la historia puede ser súper chora y los personajes terrible de adorables pero si termina mal (no me refiero a un final triste) o se siente que algo le faltó, la película ya no es tan buena.

Así que eso. Si a mí me gustó, a usted también puede gustarle. La están dando hasta el domingo 15 en la cineteca del Centro Cultural Palacio La Moneda a las 18 hrs. (después, antes de bajar al metro por Teatinos, pasa a comprar Mantecol a $500 donde venden puros chocolates y gomitas).
2 comentarios por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
I have no money (ahora que el amor de mi vida calló en coma he dejado de sentir apetito, ahorraré todo lo que pueda para salvarle)
Machuca es súper buena, igual media comunacha, pero de todas las películas chilenas que he visto es una de las más mejorcitas.
Son choras esas películas de historias entrecruzadas =D!
Besos Mela~! <33!
Comentario por VeritoS 10 Marzo 2009 @ 12:48Bien Mela! Me parecía que era hora de que empezaras a hacer esto… me dejaste con ganas de ver la peli… no creo q vaya a La Moneda, pero igual la veré.
Comentario por Chio 12 Marzo 2009 @ 18:19